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El pescado azul, aliado de las embarazadas

El pescado azul, aliado de las embarazadas
24 febrero, 2020

Uno de los momentos más bonitos en la vida de una mujer es el periodo en el que está embarazada. Una etapa en la que experimenta en su cuerpo unos cambios especiales y en los que cuida al máximo cada detalle para cuidar al bebé que crece en su interior.

La alimentación es clave para que todo se desarrolle perfectamente. Para ellos es esencial seguir una premisa fundamental: basar la alimentación en productos saludables, evitando los procesados.

Así, deben primar las frutas, verduras, legumbres y frutos secos sin sal, seguidos de lácteos, pescados y carne.

En concreto, se recomienda consumir al menos un par de raciones a la semana de pescado.

Entre los mismos, se destaca como muy beneficiosos el pescado azul como sardinas, caballas, atún... Son unas especies ricas en nutrientes como el omega3.

 

Pescado muy cocinado

Hay que tener en cuenta que el pescado debe estar muy cocinado, al igual que en el caso de la elaboración de la carne. Incluso hay especialistas que recomiendan su congelación durante 72 horas para evitar posibles contaminaciones.

Por ello es muy aconsejable además recetas realizadas en el horno, ya que la cocción en éste asegura un alto grado de temperatura.

 

Pescado al horno

Además, las señaladas suelen ser un tipo de receta más ligera, que ayuda a la digestión. Y es que hay que tener en cuenta que a medida que progresa el embarazo, las digestiones se hacen más lentas y pesadas.

El pescado por lo general se digiere mejor que otros alimentos como la carne. La elaboración en el horno, además suele ser sencilla y permite por ejemplo introducir a la vez las verduras con las que acompañar el pescado.

 

Pescado frito

En cuanto a la posibilidad de consumirlo frito, también puede hacerse, aunque hay que tener en cuenta que supone un aumento calórico considerable y hace que la digestión sea más pesada.

 

5 comidas al día

Como siempre, debemos primar la alimentación saludable, basada en productos sanos, de calidad, elaborados de forma tradicional, evitando alimentos procesados.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que, precisamente para evitar digestiones pesadas, es importante realizar cinco comidas al día que no sean muy copiosas. Es mejor comer más veces, menos cantidad, para evitar molestias en la digestión.

Todo ello acompañado de un poco ejercicio suave, favorece notablemente el transcurso del embarazo y el momento del parto.

Hay que recalcar que no es recomendable un aumento de peso excesivo durante estos nueve meses, por lo que llevar una alimentación sana y realizar ejercicio sencillo como caminar es fundamental.